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26 de Mayo 2007
Cocinando con Elisa
en el Cearte por el Grupo Municipal de Guaminí

El Sábado por la noche se presento en la sala del
Cearte sito en Sáenz Peña 205 la Obra “Cocinando con Elisa” de Lucia
Laragione por el grupo de Adultos de Guaminí con las actuaciones de Flavia
Mori y Carmen Contessa.
Una buena ambientación y un sólido trabajo de las dos
actrices de Guaminí, que mantuvieron al publico en silencio, siguiendo la
preparación de cada uno de los esquistos platos de la cocina francesa por
Nicole y su aprendiz Elisa, donde la autora usa como excusa para contar otra
historia...
Comentario de la Nación sobre este texto:
La cocina es un mundo. Y refleja al mundo.
..."Cocinando con Elisa", que le valió a su autora
Lucia Laragione un importante premio en España, estalla en riqueza de
sentidos. Desde la mimesis de los sometidos con los sometedores, hasta la
crueldad disfrazada de sofisticación.
Y es curioso: durante toda la representación se
la pasan mostrando ingredientes y hablando de exquisiteces. Sin
embargo, no es el caso típico de esa clase de obras de las cuales el
espectador sale con hambre; cuando Elisa cocina, la comida hace segregar
de todo, menos jugo gástrico.

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Nota publicada por el Diario La Opinión de Trenque Lauquen
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A cargo del Taller Municipal de
Guaminí: “Cocinando con Elisa”
en la sala del CeArTe
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(Lunes 28 de Mayo de 2007 | 12:42 hs.)
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Escribe: Silvana Pujato
Especial para La Opinión
El lugar es una cocina. Sobre una mesa
descansan varios frascos que guardan distintos condimentos e
ingredientes necesarios para realizar los mejores platos destinados
a madame y monsieur, patrones de la estancia. Ellos nunca aparecen
pero su presencia es constante y, en cada segundo, se hace notar.
Atrás, y sobre el costado izquierdo, un mueble que guarda más
elementos de cocina es fiel testigo de las sucesivas escenas que
transcurren sobre tablas.
Sobre el costado derecho, una minúscula mesita repleta de botellas
que le dan sabor a cada especialidad culinaria. En una pared, la
ventana que mira al campo.
Nada más. Sólo la presencia de dos personas cocinando completan la
escena y el argumento comienza a rodar.
Una de esas personas es Nicole, cocinera de la estancia y, en
apariencia, una erudita de la gastronomía. Ella no sólo tiene a
cargo la tarea de cocinar sino también de instruir en la materia a
su ayudante Elisa, una joven embarazada que busca al padre de su
hijo.
LA TRAMA
En esa relación instructor-aprendiz empieza a desarrollarse la trama
que, paulatinamente, irá mostrando pistas sobre las historias
personales de cada uno de los personajes. Entre recetas de cocina,
nombres de los gastrónomos más reconocidos, instrucciones precisas
sobre cómo realizar cada plato, las verdaderas caras comienzan a
mostrarse.
Nicole, una estricta mujer que vuelca, dictatorialmente, todo su
saber sobre la pobre Elisa que, sumisa, acepta los ataques verbales
de su instructora.
En cada uno de esos ataques, Nicole deja ver sus propias miserias y,
poco a poco, desnuda su maliciosa personalidad.
Cada una de las escenas están separadas por un apagón de luz que
deja escuchar la atormentada voz en off de una Elisa en un intento
por asimilar las recetas aprendidas o de sorda reflexión sobre la
situación acaecida durante el día.
A medida que transcurre la historia, la obra va tomando fuerza
dejando de lado la quietud escénica del principio. Con diálogos
precisos, con tonalidades de voz que aumentan y descienden
bruscamente, empiezan a unirse los distintos pedacitos de una
historia que no termina de contarse.
LAS ACTUACIONES
De esta manera, “Cocinando con Elisa” de la autora Lucía Laragione
va desarrollándose de la mano de las interpretaciones ejecutadas por
Carmen Contessa en el papel de Nicole y Falvia Mori en el rol de
Elisa que bajo la dirección del autor y director local, Luis Cabrera
logran cautivar al espectador que se mete decidido en la trama.
El personaje de Nicole es el motor de la historia. Sus palabras
desencadenan el relato de situaciones y momentos que no están
presentes pero que son la verdadera historia.
Las clases de cocina se presentan como una excusa para desenmascarar
el trasfondo del argumento. Con gran presencia sobre tablas, Nicole
muestra de la misma manera su erudición en la cocina como su
personalidad enfermiza y malévola que la llevan a agredir con los
peores insultos a su ayudante Elisa que por momentos explota y se
deshace en gritos de rabia.
La última escena es la que une todos los cabos sueltos y la historia
termina por contarse. De esta manera, culminó un fin de semana de
teatro en la ciudad con una difícil obra interpretada con gran
calidad por las actrices del Taller Municipal de Guaminí a cargo del
director Luis Cabrera.
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