Otra
propuesta del Cearte:
Una obra para chicos que invita a reflexionar a los más grandes
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Escribe: Silvana Pujato
Especial para La Opinión - 30 de Junio de 2008
Durante la semana que pasó, se presentó, con la autoría y dirección
de Luís Cabrera “Chan, Chapita y la magia de verdad”. Esta obra fue
organizada para recibir a los alumnos de la última sala de jardín,
primero y segundo año en el Teatro Español, en horario escolar.
El Teatro Español se pobló de “blancas palomitas” esta semana. Los
alumnos de nivel Inicial y primer ciclo de primaria de las escuelas de
la ciudad fueron invitados a ver “Chan, Chapita y la magia de verdad”.
Con toda la emoción que representa una salida en el horario de clases,
disfrutaron al máximo de esta obra, siempre a sala llena.
El mago Chan y su ayudante Chapita desean llevar alegría a la señora
Orfila, que ha adquirido una importante fortuna y no encuentra como
divertirse. Ella no comprende cómo se puede ser feliz sin dinero, pues
sólo se entretiene contando sus rentas y gastando.
PARA PENSAR
La obra está destinada a los niños, pero muchas escenas de su guión
invitan a reflexionar a los adultos. Esto es ya un clásico en las
obras presentadas por Luis Cabrera. Además de entretener, nos deja “de
yapa” ciertas frases para seguir pensando. ¿Cómo hacen para vivir sin
salir a comprar? Pregunta Orfila «...Es que somos pobres, pero pobres
nada más que de plata, de todo lo demás somos ricos!!” contesta
entusiasmada Chapita. “Tenemos la alegría, como la alegría no tiene
dueño, es de todos, es de nosotros también y esa es nuestra riqueza,
somos ricos de alegría” sostiene el mago Chan. “Soy mago porque quiero
hacer desaparecer a la tristeza. Si la tristeza desaparece por un rato
mientras hago mis trucos, entonces he hecho la magia que quería hacer”
le explica el mago Chan.
EL DESAFÍO
Esta propuesta permitió que muchos chicos asistieran por primera vez a
una función de teatro. Un logro tan loable como difícil de
implementar. Los actores no son profesionales, y tienen sus
compromisos laborales durante el horario escolar. ¿Cómo organizarse
entonces? La respuesta implicó un trabajo de taller realmente
interesante: dos artistas se prepararon para interpretar a cada
personaje.
Ana María Rossi y Lelia Moronta de Tocha en el papel de Orfila;
Alejandra Santamarina e Hilda Domecq en el de Chapita; y José María
Terrero y Hugo Altamiranda para el mago Chan. Compartieron los ensayos
y la visión que cada uno le daba al personaje, junto al director, que
es también el guionista.
EL RESULTADO
Los movimientos, los colores del vestuario, la iluminación, todo
acompaña al libreto en forma correcta. El texto no exige escenografías
ni vestuarios complicados, pero aporta mucho para entender esta
cultura consumista en la que nos ha tocado vivir. Esta sencillez en la
escenografía permite destacar los momentos emotivos, la expresión de
Chapita cuando recibe un regalo, o el monólogo final realizado con el
fondo musical de la marcha “Pompa y Circunstancia”. Un nuevo logro del
CEARTE que se suma a su lista de éxitos.
UNA CRÓNICA «ESPECIALIZADA»
Tratándose de teatro infantil, esta cronista pidió a su hija de 8 años
que escribiera su visión de la obra, a la que concurrió con sus
compañeros de 2º grado. Este es su texto: «Es teatro de mucha amistad
y de mucha bondad y nos dice que tenemos que ser muy generosos. Fue
muy divertida y con bastante cariño del mago y su ayudante. Los
personajes se llaman: Chan, Chapita y la señora Orfila. Chapita era la
ayudante del Mago Chan. La señora Orfila era muy rica pero de tanto
comprar siempre estaba aburrida. Tenía un pañuelo rojo, un montón de
estancias y decía que todo lo que se le cruzaba era de ella. Era
avara, y mucho. Pero Chan la convenció de que regalar era muy lindo,
entonces ella le regaló a Chapita el pañuelo rojo que había comprado
en París y empezó a ponerse más contenta y más buena».
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Los personajes en
acción

Los chicos, momento
previos al comienzo de la función

06
Junio 2008
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En el
Teatro Español: El Cearte estrena una obra para chicos
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Fuente: Diario La
Opinion (Viernes 6 de Junio de 2008 | 12:41 hs.)
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Se trata de «Chan,
Chapita y la magia de verdad» de Luis Cabrera. Es para chicos de
sala de cinco y primer ciclo.
(Foto: Luis Cabrera, director y autor de la obra infantil)
El Cearte vuelve a
las tablas del Teatro Español con una puesta dirigida al público
infantil, a la que han asignado especial importancia en la
programación de este año. Se trata de un texto escrito por Luis
Cabrera, quien incursiona por tercera vez en la literatura
dramática infantil después de la inicial «Nunca un príncipe
azul», con la que llegara a la final provincial y de la exitosa
«En el reino encantado de Nomeacuerdo». El propio autor dirige
esta puesta en la que los actores serán Ana María Rossi, Lelia
Moronta de Tocha, Alejandra Santamarina, Hilda Domecq, José
María Terrero y Hugo Altamiranda.
«Chan, chapita y la magia de verdad» es una obra infantil
dirigida a niños de sala de cinco y primer ciclo que por su
colorido, dinámica y mensaje sirve de disparador para
reflexionar sobre este mundo moderno, materialista y voraz,
donde la persona es en función de lo que tiene y no por sus
valores individuales. La obra se brindará desde el lunes 23 al
viernes 27 de junio, en horarios escolares por la mañana y por
la tarde, en funciones exclusivas para escuelas y jardines de
infantes.
DIVERTIDA
El ser lucha cada día por tener más pensando en llegar a la
ansiada felicidad. Pero se da cuenta que las cosas no llenan ese
vacío cada vez mayor, que lo hace infeliz o insatisfecho. Entra
en un círculo vicioso del que no puede salir. Olvida el disfrute
de las pequeñas cosas y pierde la alegría.
Por recuperarla sería capaz de darlo todo. La obra, planteada de
acuerdo al nivel madurativo de los espectadores, resulta
divertida, amena y entretenida y por demás interesante para
abordar dicha temática.
Aporta a los niños una humilde propuesta para el cambio de esta
realidad y los estimula a sentirse siempre seres valiosos,
alegres, satisfechos de la vida que elijan, más allá de
posesiones materiales o escalón social al que pertenezcan.
De esta forma el Cearte apuesta a que su espectáculo pueda ser
visto, a un precio promocional, por todos los niños de la
ciudad.
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